El trabajo en termodinámica es una generalización del concepto de trabajo definido en mecánica.
Supongamos el denominado experimento de Joule, en el que tenemos un recipiente de paredes adiabáticas en cuyo interior se encuentra una cierta cantidad de agua y dentro de esta una rueda de paletas. El molinillo está conectado a un eje.
El el extremo del eje podemos colocar un carrete de hilo del cual pende una cierta masa. Cuando la masa se libera y se deja caer por la acción de la gravedad, la rueda de paletas agita el agua y como consecuencia observamos un cambio de su estado (que se manifiesta en que su temperatura aumenta).
Puesto que la transferencia de energía no se debe a una diferencia de temperaturas, se dice que estamos realizando trabajo sobre el sistema. Concretamente, es un trabajo mecánico de origen gravitatorio.
Alternativamente, en lugar de una carrete y una pesa, podemos “darle cuerda” al eje, uniéndolo a un resorte de torsión, que se enrolla, cuando se libera el resorte, hace girar al eje y el molinillo, agitando el agua. De nuevo realizamos trabajo sobre el sistema, esta vez de origen elástico.
Otra posibilidad consiste en conectar el eje a un motor eléctrico, alimentado desde la red. Considerando el motor como parte del sistema, vemos que lo que introducimos en él es trabajo de origen eléctrico.
También podemos usar un motor a pilas, o un émbolo en un pistón conectado a un cigüeñal, etc. En todos los casos introducimos energía en el sistema en forma de trabajo.
Definimos entonces el trabajo, W, como la transferencia de energía no asociada a una diferencia de temperaturas.
Como con “calor” la palabra “trabajo” describe un proceso. El trabajo no se almacena, ni se tiene. Simplemente se realiza. Lo que se almacena es la energía.
El trabajo es una magnitud dependiente del camino. Dos procesos diferentes que partan del mismo estado inicial y lleguen al mismo estado final, pero por caminos diferentes, llevarán aparejados, en general, trabajos de diferente magnitud.
Como criterio de signos tomamos el establecido como estándar por la IUPAC:
- Si el trabajo se realiza por el entorno sobre el sistema, se considera positivo.
- Si el trabajo lo realiza el sistema sobre el entorno, se toma como negativo.
Hay que tener mucho cuidado, porque este criterio no es universal y de hecho, en muchos libros de termodinámica aplicada emplean justamente el opuesto. La razón es que el concepto de trabajo se desarrolló en el diseño y estudio de las máquinas, en las que lo que se desea es que el trabajo lo realice el sistema sobre el entorno.
Siendo el trabajo una forma de transferencia de energía, se mide en julios (J). Alternativamente, en sistemas de gases aparece una unidad, la atmósfera·litro, igual a
Aparte, y dependiendo del contexto, pueden aparecer diferentes unidades, como el ergio, el electrón-voltio o la BTU.
En una visión microscópica de los sistemas, el trabajo está asociado a los grados de libertad macroscópicos, esto es, al movimiento coordinado de muchas partículas.
Por ejemplo, supongamos un fluido que se empuja con un pistón. El resultado es que todas las moléculas incrementan su velocidad en la dirección y sentido en que se mueve el émbolo. Por contra, si al mismo fluido se le comunica calor, aunque cada molécula aumenta su velocidad, en promedio, la dirección en que lo hacen es aleatoria, no habiendo ningún tipo de desplazamiento conjunto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario